18 October, 2009

"EL AJO AGÓNICO DE LA NOCHE"


Yo supuse que la luna no saldría en la mañana

desperté sin saber que la locura es pasajera

y te vi sentada entre girasoles perfumados

abrazando el alma de los días transcurridos.


Estaba distraído y dejé que tu nombre se me olvide

uno a uno arranqué mis besos de tu espalda

y tus manos las metí en mis bolsillos

para tenerlas cerca cada vez que me las pidas.


Imaginé un poema en medio de la pista

el semáforo cambió a luz negra

y veinte combis cruzaron por mi vida

mas no vi estrellarse en mi semblante tu mirada.


Yo supuse que la vida es mensajera

que los tiempos son lo mismo todo el tiempo

y que tu sombra no termina al doblar de cada esquina

porque el disco de la luna nunca brilla en las mañanas.

11 October, 2009

El Zambo Cavero


Esta mañana el sol amaneció mirando al infinito, las calles apagadas como velas derretidas de una jarana que termina, el viento musitando melancolía y nostalgia por todas las quintas y cañejones de nuestra demolida "Lima, la de antaño", la avenida llorando en la garúa su quebranto, y en el alma del pueblo la música criolla, la voz del Zambo acariciando la patria en el mes del Señor de los milagros; quisiste recordarnos, con tu partida, Zambo, que somos peruanos, que siempre somos peruanos y mira si lo has logrado.

Gracias por tu voz desgarrada, por tu timbre ahogado, por la potencia de tu interpretación, porque en tu vibrato se cocinaba la patria en efervescente agonía, y el llanto no era más que una lluvia de patriotismo encarnado; en ese segundo final de tu última canción, los peruanos volvíamos a nacer todos juntos, sin diferencias, sin fronteras, sin idiomas desconocidos ni culturas encontradas; contigo nació el nuevo criollo, Zambo; y qué alta has dejado la valla para los que te sucedan; por eso contigo también la canción criolla calla; tu voz se lleva la voz de los últimos criollos que aprendieron de memoria tus canciones, que aprendieron a amar al Perú en tu voz y lo que más conocieron de la patria fue tu voz y tu cajón.

Te fuiste, Zambo; pero sólo para vivir eternamente en tu balcón y desde tu balcón cantarle al cielo la canción criolla que te inmortalizó; porque aún escucho muy dentro de mí el "Contigo Perú" que tantas veces nos hizo llorar, y ahora al fin entiendo el porqué de tu cantar compungido: ahora tú también estás unido en la tierra contigo Perú.

Hasta siempre, Zambo... ¡Imposible olvidarte!

12 September, 2009

LA SOMBRA DEL AYER


En algún lugar del tiempo
cuando la luz del día se haga noche en mi recuerdo
cuando tu piel encendida ya no sea para mí
y la sombra del ayer se aleje de mi vera
nos volveremos a ver.

Nos volveremos a ver
cuando mi cuerpo se impregne del humor de tus caricias
cuando solo tenga flores marchitas en mi ventana
y tu oído caprichoso se olvide para siempre de mi voz
en algún lugar del tiempo nos volveremos a ver.

Nos volveremos a ver
cuando la mañana recoja tus besos excitados
cuando mis silencios se llenen de tu risa
cuando llegue el tiempo del olvido
y solo alcancen esperanzas muertas mis manos frías
en algún lugar del tiempo nos volveremos a ver.

Nos volveremos a ver
cuando extrañes mis ojos tristes
cuando mi boca pierda el sabor de tus labios perfumados
y sean de látex mis caricias y mis besos
en algún lugar del tiempo
nos volveremos a ver.

Nos volveremos a ver
cuando cada tarde yo muera en tus recuerdos
y noche a noche tú vuelvas a nacer en mi nostalgia
en las noches solitarias, en las mañanas silenciosas, en los días cotidianos…

porque siempre hay un regreso
nos volveremos a ver.

20 November, 2008

EPÍSTOLA

Detrás de cada letra estoy yo, mirándote hechizado y distante como el mar, escondido detrás de cada palabra, saltando en los espacios vacíos que escapan a este texto; lapicero en mano, escribiendo sobre mi cuaderno anaranjado esta perorata.
Hoy es domingo por la mañana. Ayer te vi. Estoy escuchando el soudtrack de la película Kill Bill, en especial The flower of carnage de Meiko kaji no entiendo la letra, pero sé que habla de ti: de la forma en cómo asientas tus pies cuando caminas descalza, de la forma en que miras cuando no miras a nadie, de la sonrisa que no te conozco y del beso que tal vez nunca te dé; sin embargo, conservo mi mirada encendida para alumbrar, todas la noches, el dorso desnudo de tu espalda sobre mi cama.
Tal vez aún no sea tarde, tal vez aún guardes mi recuerdo, allí, donde guardas todas tus ingratitudes y fracasos, donde escondes todo lo que no pudo ser más que silencio.
Ahora, voy a cerrar mi cuaderno anaranjado y apagar la música de Meiko Kaji., hoy tambié yo tengo que viajar.

CAFÉ con leche

Karina habla con Antuanet por la mañana; una me sirve el café y la otra conversa con los grillos de la noche del insomnio; una piensa en los aretes que ha de ponerse para la cita a ciegas que pactó por internet y la otra besa mis ojos porque no conoce otra verdad.
Yo estoy siempre huyendo del destino que me tejieron mis padres y de los poemas que escribí en la combi: "Chosica - Lima"; pero Antuanet sigue llorando desde la tarde de Naplo y los acordes de Serrat.
Karina ya no cree ni en la misa de los domingos ni en la hostia consagrada. Dios es un forastero en la imagen de la sagrada familia porque mis palabras ya no la entristecen, y aunque siga siendo el mago que arranca sortijas de compromiso detrás de las orejas y aparece rosas por debajo de la manga, karina y antuanet nunca coinciden en mi lecho.
Yo solía tener la palabra encendida, la caricia y la verdad definitiva, hoy no soy más que piedra seca en el arenal cotidiano de la lumbre del hogar; porque Karina habla con Anthuanet toda la noche, mientras yo trato de dormir y no pensar en ellas.

14 November, 2008

NEFERNEFERNEFER

He abierto varias puertas y todas se han cerrado en mi cara, he mirado por la cerradura de mi alma a mi alma, he puesto todo en su lugar y lo he vuelto a desordenar todo, he caído hasta el final del hoyo, al último rincón del rincón más remoto, más lejano y más oscuro; y he salido de mí, de ti, del futuro y del pasado, he buscado tus brazos en los míos, tu beso en el mío y sólo he encontrado fantasmas y duendecitos de cartón que me asustan ingenuamente.
Tu voz es un río y yo soy el mar encrespado y salvaje que te devora sin piedad, yo soy tu mar; entra sin temor, regálame tu mano blanca, tu mano perfecta, tu mano virgen, ponla en las mías, y deja que te lleve a mi reino de versos y desastres. Ya sé que no lo merezco, que no soy diablo ni dios ni nada, que el mundo me traga con su dentadura de fuego, con su garganta de siglos, con su misterio palpitante. He caído al mundo, al charco pestilente de esta sociedad que sabe a carajo y aquí te espero; te ofrezco el final del cuento, el inicio de la canción, un segundo real, una milésima de paz, de verdad, te ofrezco mi vida con cinta de regalo en papel couchet y un ramo de amapolas y geranios, un puñado de girasoles en la oreja de van gohg, te ofrezco mi luz, mi oscuridad; un beso eterno y una caricia final y perfecta, mis días tristes, mis noches solas.
Ya no habrá besos inconclusos ni miradas esquivas, ahora todo será más extraño y tranquilo porque yo estoy muerto en una clepsidra sumergida en el mar; desde allí alzo mi voz, descubro la palabra, enciendo la llama y crepita la hoguera de nuestro amor, estalla en bombardas de neón, en juegos pirotécnicos sobre el mar y mi estallido te alcanza, te está matando, me está matando, nos mata. Dame tu vida y deja que te lleve en el bolsillo derecho de mi pantalón hasta el final del túnel... Mira! Hay una luz!
Entrégame tu mano y formemos un hogar, un hogar apacible, un hogar con un escritorio amarillo, una ventana grande, un jardín donde jueguen nuestros hijos, y un jacuzzi donde hagamos el amor sumergidos en flores y aromas exóticos; déjame morir por ti, gritarte los cantos sagrados que me animan, estrellarte el corazón y arrancarte de los labios mariposa del amor, la sangre que arde en mi cerebro y que es la misma que encontré como lava de un volcán depositada en tu interior, y esperando la explosión que para nosotros ya llegó.

12 November, 2008

EL FARO DE PUCUSANA

Una mañana se escuchó una gran explosión que provenía de lo más alto de la isla Galápagos; una nube apareció de pronto sobre el lugar donde antes se encontraba el faro; luego aquella nube fue disipándose mientras las gaviotas volaban asustadas en distintas direcciones. El desconcierto fue general cuando un olor a pólvora quemada se expandió sobre la playa, impregnando el ambiente, antes fresco, de un aire irrespirable: el Patrón de Pucusana había desaparecido.
Hoy, aquel faro ya no está. Pero aún recuerdo cuando abrumado por algún problema bajaba muy de noche al malecón, me sentaba en una banca frente al mar y acompañado del remanso de las olas miraba el tambalear de las embarcaciones pesqueras bajo la luz del faro que giraba sobre mí; así olvidaba mis problemas mayores y mi mente se llenaba de imágenes felices y recuerdos alegres de mi niñez.
¡Ah! Bostezaba sin temor a que alguien pueda escucharme. ¿Qué paz es ésta que no puedo explicarme! Me preguntaba. ¿Qué sentimientos me invaden en esta hora infinita y por qué aquella luz monótona me acongoja el alma y llena de sueños el pensamiento? Y al instante parecía responderme con una voz potente y compasiva, el faro. ¡Oh! ¡Amigo mío! ¡Soy la esperanza que cae sobre vosotros! ¡La luz amiga que esclarece vuestros días oscuros y el amigo que nunca te fallará! Luego alzaba la vista y miraba la luz destellante del faro y cómo su brazo luminoso giraba sobre la bahía iluminando todo cuanto tocaba. Aquella luz me hipnotizaba con su recorrido incesante sobre el mar de Pucusana; entonces una paz extraña abrazaba mi alma. En ese momento el tiempo parecía detenerse, y todo lo que antes bailaba al son del mar o de las estrellas, de pronto, como una fotografía, perdía movimiento y sólo yo podía moverme.
En ese lapso era feliz…
Cuando despertaba de ese letargo involuntario, regresaba a mi hogar invadido por una fuerza extraña que me impulsaba a volver lo antes posible para perdonar las ofensas y los agravios de que había sido objeto; y así lo hacía, al regresar con los míos, que siempre esperaban mi retorno en el sillón de la sala, sin pronunciar una palabra acudían a mi abrazo y juntos rompíamos a llorar en perfecta sincronía como si lo hubiéramos ensayado antes, balbuceando justificaciones innecesarias y culpabilizándonos de todo lo sucedido.
…En su lugar pusieron un faro pequeño y oscuro; pero éste es un extranjero insomne en el reino sagrado de mis recuerdos infantiles.

21 April, 2008

ELLA SONRIÓ

Cogí en un puño mis temores y me acerqué. Traía en el estómago un par de huevos crudos, un plátano de la isla y una taza de quinua con soya que compré en el kiosco de la esquina.

Ya no tenía hambre.

En mi cabeza repetía un parlamento que había preparado la noche anterior, bastante original y algo seductor.

Caminaba en dirección a ella y ella en dirección a mí; mis pasos eran firmes y mi andar rítmico y equilibrado.

Sabía que ella me miraba. No obstante, fingía casualidad y desinterés como si su cercanía no fuera de mi importancia.

Los tacos de mis botas sonaban como truenos en el desierto.

En mi mochila llevaba cuadernos flacos y libros locos; sin embargo, parecía pesarme más de lo normal la mochila.

Con cada paso que me acercaba a ella, mi mente se blanqueaba; era extraño, pero sentía que no podía dominar mis movimientos, mi andar entorpecía y mi mirada vacilaba ridícula y nerviosa.

Y cuando la tuve frente a mí, enmudecí.

Me miró un segundo y en sus ojos vi la tarde que moría.

Ahora qué le digo. Pensé. Y ella sonrió...

Su cabello negro ondulábase en el viento con libertad...

10 April, 2008

INSTANTES

Enmudecí tu voz
con mis mentiras,
exhalé tu sonrisa en
argollas de humo con
sabor a nicotina
y me bebí tu amor en
copas de ron y besos de látex,
porque tu sombra aún
no termina de
pasar en la mañana.

AUSENCIA

No cantan las alondras en el cielo de la sierra
ni se acerca candenciosa la orilla de la playa
no sabe la lluvia que el otoño es misterioso
ni suceden los milagros en los pueblos olvidados.
No destellan las estrellas en las palmas de mis manos
ni los niños juguetean en la sonrisa de los viejos...

...nada gira cuando te vas.